Mapa

jueves, 15 de mayo de 2014

Tema 9: sueño-reposo



1. ¿Cuáles son los beneficios del sueño?

Dormir mantiene tu corazón saludable: Los ataques al corazón y los infartos son más comunes durante las tempranas horas del día, puede ser explicado por la forma en la que el sueño interactúa con tus vasos de sangre. La falta de sueño ha sido asociada con mala presión arterial y colesterol.
Mejora tu memoria: Tu cerebro esta sorprendentemente ocupado mientras duermes; en este tiempo fortalece tu memoria o practica las habilidades que aprendes mientras estás despierto. Si quieres memorizar algo nuevo, ya sea un nuevo idioma o un movimiento, te saldrá mejor después de dormir.
Disminuye estrés: Cuando se trata de tu salud, estrés y dormir son casi la misma cosa ya que ambos afectan a tu salud cardiovascular. Dormir reduce tus niveles de estrés y tienes mejor control de tu presión arterial. Una buena noche te ayudara a relajarte y al día siguiente amanecerás de mejor humor.
Controla tu apetito: No dormir puede reducir la habilidad del cuerpo de regular las hormonas que controlan el apetito. Esto podría resultar en un incremento de hambre y una preferencia hacia alimentos altos en carbohidratos. Cuando no duermes disminuye la leptina y aumenta la grelina.
Repara tu cuerpo: Tu cuerpo produce moléculas extra de proteína mientras duermes que te ayuda a fortalecer tu habilidad de combatir una infección y mantenerte saludable. Estas moléculas ayudan a tu sistema inmunológico a curar tu cuerpo en un nivel celular cuando estas estresada o ha sido expuesto a elementos dañinos como contaminantes o bacterias.
Concentración: Cuando no duermes lo suficiente, no te puedes concentrar al día siguiente y tienes problemas para aprender datos. Investigadores creen que mientras duermes, tus neuronas pueden detener y corregir cualquier daño hecho durante el día.
Sin depresión: El sueño impacta a muchos de los químicos de tu cuerpo, incluyendo la serotonina. La gente con deficiencia en serotonina puede sufrir depresión, entre siete y nueve horas.
Sueño reparador: La producción de hormonas se regula durante el sueño, en los niños, la hormona del crecimiento, la HGH, es liberada durante el sueño profundo. No dormir lo suficiente puede afectar el balance hormonal en personas adultas; la reparación de los tejidos también ocurre mientras duermes, incluyendo las correcciones al daño por la luz UV en la piel.
Larga vida: Tener pocas horas de sueño está relacionado con una expectativa de vida más corta, aunque todavía no está claro si es la causa o el efecto, ya que una enfermedad también puede afectar los patrones de sueño.
Mayor creatividad: Duerme bien la noche antes de que saques tus brochas, lápices, papel y pluma cuando tengas que hacer un proyecto creativo. Tu cerebro aparentemente reorganiza y reestructura tus recuerdos, lo que resulta en mayor creatividad al día siguiente.

2. importancia de la siesta en bebés y niños.

Durante los primeros cuatro o cinco años de vida se recomienda que los niños descansen un rato después de la comida, pues esta rutina repercute positivamente en su desarrollo. Por un lado, les permite estar más tranquilos, menos irritables, más sociables, más atentos . Además, la siesta contribuye a reducir la hiperactividad, la ansiedad y la depresión. La siesta facilita la recuperación de la energía física y psíquica, elimina la tensión y el cansancio acumulado y mejora el humor.

Por otro lado, no dormir la siesta en la infancia está asociado a una conducta más impulsiva, a una disminución en la capacidad e interés por el aprendizaje, así como a una mayor prevalencia de terrores nocturnos.

Es importante establecer una rutina para dormir la siesta, más o menos siempre a la misma hora, con algo de luz diurna y un ambiente tranquilo. Lo ideal es hacerlas antes de las cuatro de la tarde; lo más habitual es hacerlas a las dos, después de la comida. Y su duración varia según el organismo del niño. Pueden durar veinte minutos o incluso dos horas.



3. Las necesidades de horas de sueño en los niños de 0-6 años justificación y representación de los resultados en una tabla.

Hasta los seis meses de edad. El reloj del recién nacido aún no está desarrollado. Entre el día y la noche pueden dormir de 16 a 20 horas. En las primeras semanas, el sueño puede verse interrumpido en un intervalo de 2 o 3 horas para sus tomas de leche. Al tercer mes, el bebé duerme un poco más por las noches, de 6 a 8 horas y 5 horas por el día, en total unas 13 horas.

De seis a doce meses. A los seis meses el bebé dormirá siestas de 3 horas durante el día y 11 horas durante la noche. En esta etapa ya deben dormir solo para que se acostumbren que por la noche es cuando hay que dormir.

De uno hasta los tres años. En esta etapa los bebés suelen echar siestas más cortas de una o dos horas, esto producirá un aumento de sueño por la noche y conseguirán dormir de 10 a 13 horas.

De los tres a los seis años. A los tres años, los niños suelen dormir una siesta de una hora y por la noche necesitan de 10 a 12 horas para sentirse descansados. A partir de los cuatro años, muchos dejan de dormir la siesta.
EDAD
HORAS DE SUEÑO

Mañana
Noche
Recién nacido
De 16-20 horas en intervalos de 2 o 3 horas
3-6 meses
5 horas
6-8 horas
6-12 meses
3 horas
11 horas
1-3 años
1 o 2 horas
10-13 horas
3 años
1 hora
10-12 horas
4-6 años
0 horas
10-12 horas


4. Investiga en internet: Describe actividades para el descanso-sueño para aplicar en la en la escuela infantil dependiendo de la edad del niño/a.
El descanso puede conseguirse mediante la inactividad o por medio de ocupaciones que resulten relajantes. Requiere tranquilidad. Una forma fisiológica de descansar y de permitir la recuperación psicofísica es dormir. Para intentar propiciar el descanso-sueño se pueden hacer de varias maneras:
-Después de comer que los niños tumben la cabeza sobre la mesa y cierren los ojos mientras la profesora cuenta un cuento.
-Utilizar canciones mudas sobre el ruido del medio ambiente como las olas y el viento soplando y así desarrollar el sentido del oído.
-Otra actividad podría ser para mantener la calma, poner a los niños sentados formando un círculo y cada uno tocando el corazón del compañero con los ojos cerrados sintiendo los latidos.
-Cada niño debe aprender cuál es su colchoneta y/o cuna. Cuando nos hallamos descalzado, y bajo poca luz pondremos una música suave e iniciaremos a contar con voz pausada la historia de un personaje o mascota que podemos utilizar y que tenemos en clase. Contaremos cómo nuestro personaje le encanta dormir y soñar como viaja, o juega en un parque o se baña en una bonita playa. Al finalizar el relato, nuestra mascota “dormirá” junto a ellos para transmitirle tranquilidad. Recursos: mascota (muñeco con el que los niños estén familiarizados), cd con música relajante.


No hay comentarios:

Publicar un comentario