1.
¿Cuáles son los beneficios del sueño?
Dormir
mantiene tu corazón saludable:
Los ataques al corazón y los infartos son más comunes durante las
tempranas horas del día, puede ser explicado por la forma en la que
el sueño interactúa con tus vasos de sangre. La falta de sueño ha
sido asociada con mala presión arterial y colesterol.
Mejora
tu memoria:
Tu cerebro esta sorprendentemente ocupado mientras duermes; en este
tiempo fortalece tu memoria o practica las habilidades que aprendes
mientras estás despierto. Si quieres memorizar algo nuevo, ya sea un
nuevo idioma o un movimiento, te saldrá mejor después de dormir.
Disminuye
estrés:
Cuando se trata de tu salud, estrés y dormir son casi la misma cosa
ya que ambos afectan a tu salud cardiovascular. Dormir reduce tus
niveles de estrés y tienes mejor control de tu presión arterial.
Una buena noche te ayudara a relajarte y al día siguiente amanecerás
de mejor humor.
Controla
tu apetito:
No dormir puede reducir la habilidad del cuerpo de regular las
hormonas que controlan el apetito. Esto podría resultar en un
incremento de hambre y una preferencia hacia alimentos altos en
carbohidratos. Cuando no duermes disminuye la leptina y aumenta la
grelina.
Repara
tu cuerpo:
Tu cuerpo produce moléculas extra de proteína mientras duermes que
te ayuda a fortalecer tu habilidad de combatir una infección y
mantenerte saludable. Estas moléculas ayudan a tu sistema
inmunológico a curar tu cuerpo en un nivel celular cuando estas
estresada o ha sido expuesto a elementos dañinos como contaminantes
o bacterias.
Concentración:
Cuando no duermes lo suficiente, no te puedes concentrar al día
siguiente y tienes problemas para aprender datos. Investigadores
creen que mientras duermes, tus neuronas pueden detener y corregir
cualquier daño hecho durante el día.
Sin
depresión:
El sueño impacta a muchos de los químicos de tu cuerpo, incluyendo
la serotonina. La gente con deficiencia en serotonina puede sufrir
depresión, entre siete y nueve horas.
Sueño
reparador:
La producción de hormonas se regula durante el sueño, en los niños,
la hormona del crecimiento, la HGH, es liberada durante el sueño
profundo. No dormir lo suficiente puede afectar el balance hormonal
en personas adultas; la reparación de los tejidos también ocurre
mientras duermes, incluyendo las correcciones al daño por la luz UV
en la piel.
Larga
vida:
Tener pocas horas de sueño está relacionado con una expectativa de
vida más corta, aunque todavía no está claro si es la causa o el
efecto, ya que una enfermedad también puede afectar los patrones de
sueño.
Mayor
creatividad:
Duerme bien la noche antes de que saques tus brochas, lápices, papel
y pluma cuando tengas que hacer un proyecto creativo. Tu cerebro
aparentemente reorganiza y reestructura tus recuerdos, lo que resulta
en mayor creatividad al día siguiente.
2.
importancia de la siesta en bebés y niños.
Durante
los primeros cuatro o cinco años de vida se recomienda que los niños
descansen un rato después de la comida, pues esta rutina repercute
positivamente en su desarrollo. Por
un lado, les
permite estar más tranquilos, menos irritables, más sociables, más
atentos . Además,
la siesta contribuye a reducir la hiperactividad, la ansiedad y la
depresión. La
siesta facilita la recuperación de la energía física y psíquica,
elimina la tensión y el cansancio acumulado y mejora el humor.
Por
otro lado, no dormir la siesta en la infancia está asociado a una
conducta más impulsiva, a una disminución en la capacidad e interés
por el aprendizaje, así como a una mayor prevalencia de terrores
nocturnos.
Es
importante
establecer una
rutina
para dormir la siesta,
más o menos siempre a la misma hora, con algo de luz diurna y un
ambiente tranquilo. Lo ideal es hacerlas antes de las cuatro de la
tarde; lo más habitual es hacerlas a las dos, después de la comida.
Y
su duración varia según el organismo del niño. Pueden durar veinte
minutos o incluso dos horas.
3.
Las necesidades de horas de sueño en los niños de 0-6 años
justificación y representación de los resultados en una tabla.
Hasta
los seis meses de edad. El reloj del recién nacido aún no está
desarrollado. Entre el día y la noche pueden dormir de 16 a 20
horas. En las primeras semanas, el sueño puede verse interrumpido en
un intervalo de 2 o 3 horas para sus tomas de leche. Al tercer mes,
el bebé duerme un poco más por las noches, de 6 a 8 horas y 5 horas
por el día, en total unas 13 horas.
De
seis a doce meses. A los seis meses el bebé dormirá siestas de
3 horas durante el día y 11 horas durante la noche. En esta etapa ya
deben dormir solo para que se acostumbren que por la noche es cuando
hay que dormir.
De
uno hasta los tres años. En esta etapa los bebés suelen echar
siestas más cortas de una o dos horas, esto producirá un aumento de
sueño por la noche y conseguirán dormir de 10 a 13 horas.
De
los tres a los seis años. A
los tres años, los niños suelen dormir una siesta de una hora y por
la noche necesitan de 10 a 12 horas para sentirse descansados. A
partir de los cuatro años, muchos dejan de dormir la siesta.
EDAD
|
HORAS
DE SUEÑO
|
|
Mañana
|
Noche
|
|
Recién
nacido
|
De
16-20 horas en intervalos de 2 o 3 horas
|
|
3-6
meses
|
5
horas
|
6-8
horas
|
6-12
meses
|
3
horas
|
11
horas
|
1-3
años
|
1
o 2 horas
|
10-13
horas
|
3
años
|
1
hora
|
10-12
horas
|
4-6
años
|
0
horas
|
10-12
horas
|
4.
Investiga en internet: Describe actividades para el descanso-sueño
para aplicar en la en la escuela infantil dependiendo de la edad del
niño/a.
El descanso puede conseguirse mediante la inactividad o por medio de ocupaciones que resulten relajantes. Requiere tranquilidad. Una forma fisiológica de descansar y de permitir la recuperación psicofísica es dormir. Para intentar propiciar el descanso-sueño se pueden hacer de varias maneras:
-Después de comer que los niños tumben la cabeza sobre la mesa y cierren los ojos mientras la profesora cuenta un cuento.
El descanso puede conseguirse mediante la inactividad o por medio de ocupaciones que resulten relajantes. Requiere tranquilidad. Una forma fisiológica de descansar y de permitir la recuperación psicofísica es dormir. Para intentar propiciar el descanso-sueño se pueden hacer de varias maneras:
-Después de comer que los niños tumben la cabeza sobre la mesa y cierren los ojos mientras la profesora cuenta un cuento.
-Utilizar
canciones mudas sobre el ruido del medio ambiente como las olas y el
viento soplando y así desarrollar el sentido del oído.
-Otra
actividad podría ser para mantener la calma, poner a los niños
sentados formando un círculo y cada uno tocando el corazón del
compañero con los ojos cerrados sintiendo los latidos.
-Cada
niño debe aprender cuál es su colchoneta y/o cuna. Cuando nos
hallamos descalzado, y bajo poca luz pondremos una música suave e
iniciaremos a contar con voz pausada la historia de un personaje o
mascota que podemos utilizar y que tenemos en clase. Contaremos cómo
nuestro personaje le encanta dormir y soñar como viaja, o juega
en
un parque o se baña en una bonita playa. Al finalizar el relato,
nuestra mascota “dormirá” junto a ellos para transmitirle
tranquilidad. Recursos:
mascota (muñeco con el que los niños estén familiarizados), cd con
música relajante.

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